diarioUna labor política coherente de un partido en la oposición es vigilar escrupulosamente al Gobierno para que preste los servicios que le ha encomendado la ciudadanía. Por eso es mi obligación volver a insistir en el fracaso sin paliativos de la Concejalía de Desarrollo Económico y Empleo y por ende del Ejecutivo de IU y PSOE.
En una situación de crisis económica total. Cuando los organismos internacionales ya avanzan que el año 2010 no será muy diferente del 2009 y cuando el propio Gobierno de la Nación reconoce que el empleo no se estabilizará al menos hasta 2012, los servicios de Desarrollo Económico y Empleo son, probablemente, los más fundamentales de todos los que debe ofrecer un Ayuntamiento.
La empresa es motor y el empleo combustible del desarrollo económico. Si no hay empresa no hay empleo, y si no hay empleo no se cotiza a la Seguridad Social, no hay consumo y se gasta el dinero público en subsidios viniéndose todo abajo como un castillo de naipes.
Es precisamente sobre este delicadísimo punto, sobre el que debe incidir la Concejalía de Desarrollo Económico. Su función es promover eso, el Desarrollo Económico de la Ciudad. La forma de promoverlo es atraer capitales, atraer empresas, facilitarles su labor para que se instalen en nuestro Municipio y fomenten la creación de empleo y la necesidad de mano de obra. Se trata de que Rivas Vaciamadrid sea un lugar atractivo para invertir y que la llegada de nuevas empresas fomente una floreciente industria auxiliar que produzca bienes, servicios y empleo, abandonándose la dependencia asfixiante que tenemos de la enajenación de suelo público.
Si se acierta en esa primera parte, la segunda, el empleo, llegará por si solo y con el la riqueza del Municipio. Pero el Gobierno Local, en el pleno del 26 de noviembre, ya reconocía su fracaso de la gestión de esta área y proponía la creación de una comisión para estudiar una nueva forma de prestar ese servicio.
En el mismo Pleno, y sin previo aviso, se proponía entre los técnicos que formaran parte de esa comisión a la Secretaria de Empleo y Desarrollo del PSOE de Rivas Vaciamadrid, cuyo nombramiento se produjo en sustitución de alguien que ni siquiera había firmado aún su contrato de trabajo con el Ayuntamiento.
Sin cuestionar su profesionalidad, considero que esta persona está incapacitada para integrar dicha Comisión. No se trata de vetar a nadie por su militancia o afinidad política pero se es miembro de la ejecutiva de un partido, se es las veinticuatro horas del día. Por ello el Grupo Popular ha pedido su recusación. Confío en que el Ejecutivo Municipal recapacite y finalmente acceda a cambiarla sino la Comisión estará viciada.
En el fondo, lo que se ve es un intento del PSOE, en la lucha interna que mantiene dentro del Gobierno con IU, de conseguir mayoría en dicho órgano.
Pero más allá de la constitución de esta comisión, la mejora de esta área pasa primero por un cambio en la dirección de la Concejalía, y segundo por dotar a la misma de los medios necesarios, tanto a nivel presupuestario como materiales y humanos. No es normal que en el Presupuesto Municipal recientemente aprobado la Concejalía de Desarrollo Económico figure en el puesto 21 en la asignación de gasto por concejalía.
Ya sabéis que estoy como siempre a vuestra entera disposición.